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Mi utopía

Lunes, 04 de julio de 2005

La imagen de los cuentos




Paseaba por la calle atento a las miradas acusadoras de las personas comunes, sostenía en una de sus manos una cámara de fotos y en la otra un pequeña mochila que llevaba colgada a la espalda, en su interior tenía un cuaderno y un par de bolígrafos, un lápiz, un sacapuntas y una goma de borrar. Se dirigió hasta la estación de autobuses, allí se sentó y permaneció hasta que llegó el autobús que lo llevaría hasta su parada, la playa. Dentro del autobús no dejo escapar ni una de las miradas acusadoras que conspiraban contra él y contra todos, un montón de cabezas pensantes que llevaban sobre si mismo un montón de críticas y de remilgos contra los que se encontraban en el autobús. Todos excepto una persona que se encontraba de pié aferrada a la barandilla y a los movimientos de vaivén del autobús, a veces sentías que era como estar en un barco. Él se acerco y con un a mirada penetrante le dijo casi a susurros, Tú eres como yo, eres de las pocas personas que ven en una minúscula gota un universo de magia y vida, toma, esto es para ti, el autobús paro de repente, sacó de su bolsa un hoja de papel escrita, ella empezó a leerlo y casi sin darse cuenta empezaba a elevarse, nadie se daba cuenta de lo que sucedía pues, para ver estas cosas, hay que tener una especial sensibilidad y sentido común. Él la beso en la mejilla y se bajo del autobús, un niño que esperaba a que su madre terminara de comprar en el kiosquillo, lamía una gran piruleta de colores y con forma de espiral mientras miraba las gaviotas que por allí volaban en busca de comida, él se acerco y le dijo, Tú eres como yo, ves en un ave la infinidad de posibilidades de poner rumbo a la libertad toda tu magia, le sacó de su mochila una hoja escrita y se la entregó, el niño empezó a leerla y sin darse cuenta empezó a elevarse del suelo. Volviendo a sus asuntos se acercó hasta la orilla de la playa y allí saco su cámara de fotos y empezó a fotografiar el cielo, las nubes, el atardecer, la orilla todo lo que pudiera crearle un atisbo de luz para aquellos que sólo veían luces y sombras, sacó de su mochila la libreta y empezó a escribir sobre todo lo que había fotografiado y explicando el porqué. Volvió a coger el autobús que le llevo hasta casa, allí imprimió las fotografías e hizo cientos de copias, las pegó cuidadosamente en los cuentos que escribió, hoy era luna llena, se acerco a la ventana a echar una última fotografía Esta me la quedo para mí. Salió hasta el portón de su casa y corrió cuesta arriba hasta llegar a un camino que le conducía a fuera de la ciudad, llego hasta una zona frondosa muy cerca de la ciudad, subió hasta lo más alto que pudo y con lágrimas en los ojos hecho a volar todos sus cuentos y fotografías, el viento que soplaba fuertemente llevó todos los cuentos hasta la ciudad y todos los que en ese momento estaban en la calle observando la luna como esperando un milagro recogían los cuentos y los leían y, casi sin saberlo, empezaban a elevarse, la noche, las estrellas, la luna, un atisbo de luz que reflejaba esperanzas y sueños, todos leían y no conspiraban ni fatigaban sus pensamientos con tumultos de críticas e idioteces ahora podían aprender y enseñar lo místico y secreto que había en un cuento echo para ellos mismos sobre todas las cosas más sencillas de este mundo, que enfatizaban una sonrisa y curaban el alma.

Por: vicente | Cuentos | Comentarios (3) | Referencias (0)

Comentarios

Vicente,
tu post me confirma la mirada que posas en el mundo, para aprehenderlo desde tu utopía. Ciertamente, contar con un esapcio que es de una/a y dotarlo de una mirada -la del que está creando un espacio no enteramente liberado, porque entrarán quienes deeen entrar a tu espacio abierto y dejarán sus huella. Calidez y ensueño veo en tus posts y con énfasis en este post.

Luego:
te confieso que al pasar unos díaas de escrito el poema que has comentado, me dije: aquí hay debilidad.
Se ha estigmatizado tanto la debilidad, como si mostrarla fuera indecente. lo que pasa es que creo que en el poema, uno/a puede revelar esda debilidad como instante transfigurado y después hacer un poema distinto, donde ya no te hiere el reproche sagaz, porque eso fue en el momento, en la situación y la subjetividad varía sin que ello signifique que estoy enarbolando un rancio relativismo...

Eludir lo obvio , aveces se nos puede escapar, más creo que de eso se trata también el acto de escribir.

Suscité destello emotivo en ti con el poema y eso, me hace pensar.... Gracias, gracias Vicente. También te enlazaré por mi parte, al puerto. (Me gustaría que me escribieras al mail para enviarte a mi vez otras palabras... si es posible)

Salutes y que la Utopía se expanda...

Vir | 04-07-2005 18:15:44

Muchas gracias por tu visita. Sobre todo por tener la oportunidad de conocer tu blog y tu forma de escribir, preciosa.
He leido los pilares de la tierra, me gusto mucho.
Recibe un saludo.

Nenya | 09-07-2005 01:58:17

Vaya, que con el desvelamiento, te escribí unos comentarios con redundancias. Pues bien, ten en cuenta Vicente -es un pedido- que ando con idas y venidas, y que el tiempo ne resulta tan breve...

Perdona además mi involuntaria inacción respecto al enlace. Y muchas gracias, por a través mío, enlazar al puerto. Cómo verás, MI UTOPIA
ya está entre los blogs que como navíos traen a sus
navegantes al puerto . Yo por mi parte navego hacia tu espacio...

Salutes y hasta pronto...

Vir | 09-07-2005 07:57:43

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